{"id":171,"date":"2016-01-15T17:16:33","date_gmt":"2016-01-15T17:16:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/?p=171"},"modified":"2017-07-03T09:20:39","modified_gmt":"2017-07-03T07:20:39","slug":"desconocido-okavango","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/desconocido-okavango\/","title":{"rendered":"DESCONOCIDO OKAVANGO"},"content":{"rendered":"<pre style=\"text-align: center;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 (Viaje Austral V)<\/pre>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Caminos polvorientos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Rundu<\/strong>, ciudad a la que llegamos sobre las tres de la tarde, est\u00e1 situada a orillas del r\u00edo <strong>Cubango<\/strong>. El cauce de este r\u00edo sirve de frontera -natural y pol\u00edtica- con la vecina Angola, durante gran parte de su recorrido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Sucia y populosa, <strong>Rundu<\/strong> responde al estereotipo que en Europa tenemos formado de las ciudades africanas. Ning\u00fan paralelismo podemos establecer entre esta y cualquiera de las ciudades \u00a0en las que hemos estado anteriormente en este viaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las \u00fanicas calles asfaltadas, aunque completamente llenas de baches, son las dos principales que cruzan la ciudad de norte a sur y de este a oeste, siendo las restantes polvorientos caminos, llenos de basura maloliente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En contraste con lo anteriormente dicho, se aprecian gran cantidad de supermercados, repletos de mercanc\u00edas y gente que \u00a0las compran. Los comercios est\u00e1n equipados con aire acondicionado y su aspecto -sobre todos los de ropa y electrodom\u00e9sticos &#8211; se encuentran limpios y ordenados como los de cualquiera de nuestras ciudades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La poblaci\u00f3n, en la que apenas se ven ancianos, est\u00e1 compuesta por gran cantidad de etnias diferentes. Sobre las que destacan los j\u00f3venes. Esbeltos y de gran belleza, tanto hombres como mujeres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La indumentaria que portan es de lo mas variopinta, vi\u00e9ndose desde los mas harapientos y lleno de mugre, hasta trajes limpios y elegantes aunque un poco desfasados, con relaci\u00f3n a nuestros est\u00e1ndares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el trayecto desde <strong>Etosha<\/strong> hasta <strong>Rundu<\/strong> nuestro cami\u00f3n transita por polvorientas carreteras que se abren paso entre bosquecillos de arbustos, salpicados de vez en cuando, por alg\u00fan que otro \u00e1rbol propiamente dicho. La geograf\u00eda est\u00e1 salpicada de peque\u00f1as aldeas de caba\u00f1as circulares de adobe y techos c\u00f3nicos de paja. Ninguna de las mencionadas viviendas llega a los cuatro metros de di\u00e1metro.<\/p>\n<figure id=\"attachment_187\" aria-describedby=\"caption-attachment-187\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-FILEminimizer.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-187 size-medium\" src=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-FILEminimizer-300x204.jpg\" alt=\"Africa blog (FILEminimizer)\" width=\"300\" height=\"204\" srcset=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-FILEminimizer-300x204.jpg 300w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-FILEminimizer-768x521.jpg 768w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-FILEminimizer-1024x695.jpg 1024w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-FILEminimizer.jpg 1132w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-187\" class=\"wp-caption-text\">viviendas<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos n\u00facleos habitados est\u00e1n compuestos por \u00a0diez o quince caba\u00f1as, rodeadas por una empalizada de troncos, con un gran \u00e1rbol, dentro o fuera del recinto. Este \u00e1rbol hace las funciones de <strong>\u00abplaza del pueblo\u00bb<\/strong>. A su sombra se sientan sobre el arenoso suelo gran cantidad de personas, sobre todo mujeres, rodeadas de numerosa prole.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos n\u00facleos siempre est\u00e1n ubicados en un claro del bosque, talado hasta la \u00faltima rama, excepto el \u00e1rbol al cual nos refer\u00edamos anteriormente.<\/p>\n<figure id=\"attachment_191\" aria-describedby=\"caption-attachment-191\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-039-FILEminimizer.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-191 size-medium\" src=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-039-FILEminimizer-300x211.jpg\" alt=\"Africa blog 039 (FILEminimizer)\" width=\"300\" height=\"211\" srcset=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-039-FILEminimizer-300x211.jpg 300w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-039-FILEminimizer.jpg 684w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-191\" class=\"wp-caption-text\">ni\u00f1os jugando<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al borde de las carreteras, nos saludan, a nuestro paso, gran cantidad de ni\u00f1os con suaves gestos de sus peque\u00f1as y sucias manitas. Siempre con una sonrisa en los labios y movi\u00e9ndose al ritmo de no se sabe que m\u00fasica oculta. \u00bfTan desarrollado est\u00e1 el sentido musical de esta gente que hasta en el desagradable ruido del motor de un cami\u00f3n encuentran ellos un acorde al son del cual bailar?.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con negros nubarrones en el horizonte y el sol ocult\u00e1ndose tras unas lejanas colinas, instalamos nuestro campamento a orillas del r\u00edo <strong>Okavango.<\/strong> En las tranquilas aguas del r\u00edo se reflejan las tierras angole\u00f1as de la otra orilla, mientras por el centro del cauce se desliza una canoa, empujada por un muchacho negro que rema perezosamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al amanecer del nuevo d\u00eda nos ponemos en movimiento hacia la vecina <strong>Boswana<\/strong>. Poco antes de llegar a la frontera de dicho pa\u00eds &#8211; como si nos quisieran \u00a0avisar de la proximidad de la misma- una manada de monos &#8211; compuesta por cincuenta o sesenta individuos- tiene invadida la calzada. Al acercarnos se apartan cansinamente, trepando a los \u00e1rboles mas cercanos desde donde nos contemplan, no se si con curiosidad o hast\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los tramites fronterizos &#8211; al igual que en la frontera entre <strong>Sur\u00e1frica<\/strong> y <strong>Namibia<\/strong>&#8211; son puramente rutinarios, sin el m\u00e1s m\u00ednimo contratiempo o inconveniente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En <strong>Gumara<\/strong>, ciudad destartalada, sucia y polvorienta, nos espera un cami\u00f3n, de aspecto militar y tracci\u00f3n total, al que trasladamos todos nuestros enseres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras efectuamos nuestro trabajo, un enjambre de ni\u00f1os observa desde cerca nuestros movimientos. Con los mismos compartimos comida y chucherias, las cuales no fueron solicitadas por ellos en ning\u00fan momento. Mostr\u00e1ndose, no obstante, muy agradecidos cuando se las ofrecimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Humedas tierras<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde <strong>Gumara<\/strong> nos adentramos por pantanosas tierras hacia el interior del mayor delta del mundo en tierra firme, el <strong>Delta del Okavango<\/strong>. Este r\u00edo nace en \u00a0la meseta de <strong>Bi\u00e9<\/strong> en tierras congole\u00f1as y desaparece en el desierto de <strong>Kalajari<\/strong>, formando este inmenso delta de unos 20.000 Km. cuadrados sin haberse asomado a ning\u00fan mar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de, aproximadamente, una hora de viaje, llegamos a un lugar paradisiaco, a orillas de uno de los innumerables brazos con que cuenta aqu\u00ed el <strong>Okavango<\/strong>. Cargados con todas nuestras pertenencias, nos embarcamos en una lancha fuerabordas y empezamos a deslizarnos por las tranquilas aguas deleit\u00e1ndonos con la exuberante flora y la rica fauna de este indescriptible lugar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tan pronto naveg\u00e1bamos \u00a0por estrechos canales naturales, cuya intrincada vegetaci\u00f3n casi nos imped\u00eda el paso, como de repente, desemboc\u00e1bamos en espacios abiertos, en cuyas orillas anidan las innumerables aves que habitan estos parajes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante este continuo zig-zag \u00a0fuimos a parar a una laguna donde donde chapotea un grupo de enormes hipop\u00f3tamos. El gu\u00eda detiene los motores y deja que las aguas mezan suavemente nuestra embarcaci\u00f3n, mientras la suave corriente nos acerca hasta unos metros de distancia de los impresionantes mam\u00edferos. Estos, en lugar de asustarse, curiosos se acercan a nosotros, con continuas zambullidas, mientras expulsan hacia arriba grandes surtidores de agua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras, en las orillas -semiocultos por la tupida red de plantas acu\u00e1ticas &#8211; se deslizan sigilosamente \u00a0hacia el interior de la alguna, enormes cocodrilos, de los que solo alcanzamos a ver sus terribles espinazos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_188\" aria-describedby=\"caption-attachment-188\" style=\"width: 258px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-035-FILEminimizer.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-188 size-medium\" src=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-035-FILEminimizer-258x300.jpg\" alt=\"Africa blog 035 (FILEminimizer)\" width=\"258\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-035-FILEminimizer-258x300.jpg 258w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-035-FILEminimizer.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 258px) 100vw, 258px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-188\" class=\"wp-caption-text\">mantener la distancia<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes que se acerquen demasiado, nuestro gu\u00eda palmotea con sus manos sobre el metal de la lacha y, poniendo los motores en marcha, nos alejamos por uno de los brazos que vierte sus aguas a la laguna. En nosotros queda la sensaci\u00f3n de haber vivido uno de esos momentos que despu\u00e9s recordaremos durante largo, largu\u00edsimo tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el lugar donde montamos nuestro campamento, abrigado por enormes \u00e1rboles con el fin de protegernos de las manadas de elefantes que se pasean por el bosque durante la noche, puede contemplarse un atardecer de los que alimentaron nuestros sue\u00f1os viendo pel\u00edculas como: <strong>\u00abMemorias de Africa\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las aves surcan el cielo, r\u00e1pida o perezosamente, seg\u00fan su tama\u00f1o o especie. Mientras, nuestro campamento va quedando envuelto en una obscuridad absoluta, solo iluminado por las llamas del fuego encendido en el centro del mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los m\u00faltiples, estridentes y a veces espeluznantes \u00abruidos\u00bb nocturnos de la selva africana no son los mejores compa\u00f1eros para conciliar el sue\u00f1o, (sobre todo si toda tu protecci\u00f3n consiste en una simple tienda de campa\u00f1a). Pero al fin el cansancio puede mas que todas las emociones.<\/p>\n<figure id=\"attachment_189\" aria-describedby=\"caption-attachment-189\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-036-FILEminimizer.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-189 size-medium\" src=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-036-FILEminimizer-300x206.jpg\" alt=\"Africa blog 036 (FILEminimizer)\" width=\"300\" height=\"206\" srcset=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-036-FILEminimizer-300x206.jpg 300w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-036-FILEminimizer.jpg 700w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-189\" class=\"wp-caption-text\">nuestra vivienda en Africa<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el crepitar del fuego, mantenido encendido durante toda la noche, por razones obvias, me despierto cuando las \u00faltimas estrellas dejan de brillar en el firmamento y las gotas de roc\u00edo capturan las primeras luces del amanecer. Salgo de mi tienda, y con la c\u00e1mara en ristre voy a salir al lindero del bosque, cuando uno de los componentes del grupo de nativos que nos acompa\u00f1a &#8211; en un rudimentario ingles- me advierte que no me aleje demasiado del campamento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El significado de estos consejos los entiendo \u00a0cuando al alejarme 150 \u00f3 200 metros del lugar donde est\u00e1n instaladas nuestras tiendas, descubro unas huellas de elefantes ( cuyos di\u00e1metros no serian inferiores a 25 \u00f3 30 cent\u00edmetros ) acompa\u00f1adas de los excrementos dejados all\u00ed durante la noche por el paquid\u00e9rmico animal. No solo entend\u00ed el significado de las palabras, sino que un escalofr\u00edo recorri\u00f3 mi espinazo, cuando al salir, algo m\u00e1s tarde, a recorrer los alrededores acompa\u00f1ados por el gu\u00eda, \u00e9ste nos mostr\u00f3 las huellas dejadas durante la noche por una familia de leopardos que hab\u00eda estado merodeando nuestro campamento, mientras nosotros dorm\u00edamos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_190\" aria-describedby=\"caption-attachment-190\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-038-FILEminimizer.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-190 size-medium\" src=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-038-FILEminimizer-300x220.jpg\" alt=\"Africa blog 038 (FILEminimizer)\" width=\"300\" height=\"220\" srcset=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-038-FILEminimizer-300x220.jpg 300w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-038-FILEminimizer.jpg 655w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-190\" class=\"wp-caption-text\">Veinticinco cent\u00edmetros de huella<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con frecuencia -a lo largo de nuestro viaje- hemos olvidado que nos encontr\u00e1bamos en el coraz\u00f3n del \u00c1frica negra, donde convivir con esta fauna es tan com\u00fan como hacerlo en nuestro entorno con nuestros animales dom\u00e9sticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La jornada la comenzamos recorriendo diferentes parajes en <strong>Mokoro,<\/strong> el \u00fanico medio que conoce \u00e9sta gente desde tiempos ancestrales, para desplazarse por las poco profundas aguas de \u00e9ste extenso pantanal que forma el <b>Delta del Ocavango; \u00a0U<\/b>na\u00a0<strong>Mokoro\u00a0<\/strong>que no es otra cosa que una canoa de cinco a siete metros de longitud, hecha con el tronco de un \u00e1rbol al vaciarlo. Estas rudimentarias embarcaciones son utilizadas en todo el delta, para el transporte de personas y\/o mercanc\u00edas, mientras el conductor &#8211; de pies sobre ellas &#8211; las desplazan apoyando una p\u00e9rtiga &#8211; de 2 a 3 metros de larga &#8211; sobre el arenoso lecho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este deambular a bordo de las <strong>Mokoros <\/strong>nos acercamos a la aldea de los remeros, perdida en alguna de los innumerables \u00a0islas o islotes que componen el delta. La aldea es un conjunto de veinte o veinticinco chozas circulares de unos cinco metros de di\u00e1metro, en cuyo habit\u00e1culo pernocta toda la familia, sin divisi\u00f3n alguna que separe a padres de hijos o hermanas de hermanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el d\u00eda todo se hace en el exterior, no empleo el termino <em>\u00aben la calle\u00bb<\/em>\u00a0ya que \u00a0calles \u00a0no existen. En el exterior se vive, se tejen cestos, se cocina, se come, se arregla la ropa o se espulga a los ni\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cerca de cada choza existe un rect\u00e1ngulo de, aproximadamente, un metro de ancho por metro y medio de largo \u00a0-construido de ca\u00f1as- con un agujero en el suelo donde se depositan las heces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay electricidad, ni agua corriente, ni la mas elemental se\u00f1al de higiene o urbanismo, no hay nada de nada. Solo los habit\u00e1culos circulares diferencian a estos seres de los animales que les rodean.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante el abismo que separa nuestra forma de vivir de la de estos pueblos, los interrogantes y las dudas asaltan mi mente y mi esp\u00edritu. Miles de preguntas surgen ante m\u00ed. Preguntas, dudas, e interrogantes para las que no tengo respuestas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Horas mas tardes, cuando de sus primitivas <strong>Mokoros\u00a0<\/strong>nos trasladamos a las lanchas fuerabordas que nos devolver\u00e1n a nuestra civilizaci\u00f3n, una profunda congoja y una fuerte angustia se apoderan de m\u00ed; al ver como esta gente, con la que hemos convivido los \u00faltimos d\u00edas, agitan sus brazos en se\u00f1al de despedida. Unos desde el barrizal de la orilla, otros de pies en sus primitivas canoas. La mayor\u00eda apoyados en sus p\u00e9rtigas con la mirada perdida, no se sabe donde, y una sonrisa indefinida en sus labios.<\/p>\n<figure id=\"attachment_192\" aria-describedby=\"caption-attachment-192\" style=\"width: 200px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-FILEminimizer-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-192 size-medium\" src=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-FILEminimizer-1-200x300.jpg\" alt=\"Africa blog (FILEminimizer)\" width=\"200\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-FILEminimizer-1-200x300.jpg 200w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-FILEminimizer-1.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-192\" class=\"wp-caption-text\">Pantanoso Okavango<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_193\" aria-describedby=\"caption-attachment-193\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-040-FILEminimizer.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-193 size-medium\" src=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-040-FILEminimizer-300x138.jpg\" alt=\"Africa blog 040 (FILEminimizer)\" width=\"300\" height=\"138\" srcset=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-040-FILEminimizer-300x138.jpg 300w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-040-FILEminimizer-768x354.jpg 768w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-040-FILEminimizer-1024x472.jpg 1024w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/02\/Africa-blog-040-FILEminimizer.jpg 1042w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-193\" class=\"wp-caption-text\">Hipop\u00f3tamos en la ba\u00f1era<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nosotros volvemos a nuestro mundo lleno de lujos, hipocres\u00edas y banalidades, ellos al suyo; sobrio, primitivo y falto de todo. A mis labios aflora la pregunta; \u00bfHasta cuando?<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Paco Vidal<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 (Viaje Austral V) Caminos polvorientos Rundu, ciudad a la que llegamos sobre las tres de la tarde, est\u00e1 situada a orillas del r\u00edo Cubango. El cauce de este r\u00edo sirve de frontera -natural y pol\u00edtica- con la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/desconocido-okavango\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">DESCONOCIDO OKAVANGO<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5,34],"tags":[],"class_list":["post-171","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-africa","category-boswana"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/171","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=171"}],"version-history":[{"count":16,"href":"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/171\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":910,"href":"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/171\/revisions\/910"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=171"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=171"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=171"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}