{"id":665,"date":"2016-03-05T14:50:58","date_gmt":"2016-03-05T14:50:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/?p=665"},"modified":"2017-07-03T09:20:38","modified_gmt":"2017-07-03T07:20:38","slug":"paradigmatica-nue-nue","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/paradigmatica-nue-nue\/","title":{"rendered":"PARADIGM\u00c1TICA NU\u00c9 NU\u00c9"},"content":{"rendered":"<pre style=\"text-align: center;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0    \u00a0(Por tierras birmanas V)<\/pre>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Entre aldeas monta\u00f1esas<\/strong><\/p>\n<p>Pindaya, tranquila y apacible ciudad, con un lago que la separa de la cueva que la ha hecho mundialmente famosa, la abandon\u00e1mos sobre las diez de la ma\u00f1ana para dirigirnos a Mandalay.<\/p>\n<figure id=\"attachment_498\" aria-describedby=\"caption-attachment-498\" style=\"width: 200px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Buda.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-498 size-medium\" src=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Buda-200x300.jpg\" alt=\"Buda\" width=\"200\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Buda-200x300.jpg 200w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Buda-768x1152.jpg 768w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Buda-683x1024.jpg 683w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Buda.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-498\" class=\"wp-caption-text\">Buda, en la cueva de Pindaya<\/figcaption><\/figure>\n<p>Sin embargo, no nos hubi\u00e9semos atrevido a marchar de Pindaya sin dedicar un par de horas a pe<em>rdernos<\/em>\u00a0 \u00a0 por los pasillos, rincones y recovecos de la mencionada cueva. A la que los devotos peregrinos que acuden a ella, desde los cuatro puntos cardinales, se han encargado de adornar con miles de estatu\u00edllas representativas del venerado y ventrudo Buda.<\/p>\n<p>El camino hasta la vieja ciudad imperial resulta largo. Largo, lento y tortuoso. Nos desplazamos circundados por pueblos de monta\u00f1a, cuyos habitantes nos miran con adustos semblantes, los que se transforman en francas y amistosas miradas en el momento que les dirigimos un amigable saludo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_497\" aria-describedby=\"caption-attachment-497\" style=\"width: 196px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Birmano.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-497 size-medium\" src=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Birmano-196x300.jpg\" alt=\"Birmano\" width=\"196\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Birmano-196x300.jpg 196w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Birmano-768x1176.jpg 768w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Birmano-669x1024.jpg 669w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Birmano.jpg 784w\" sizes=\"auto, (max-width: 196px) 100vw, 196px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-497\" class=\"wp-caption-text\">Birmano<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Nos movemos por tierras poco trilladas por el \u00a0turismo mundano, que sale de su pa\u00eds comprando un <em>Tour<\/em>, para recorrer en 15 d\u00edas, tres o cuatro pa\u00edses volando de uno a otro \u00a0y dormitando por sus carreteras, en c\u00f3modos veh\u00edculos con aire acondicionado, mientras se repone de las horas de vuelo y las perd\u00eddas en los aeropuertos.<\/strong><\/p>\n<p>Comemos temprano en un chiringuito de carretera ya que \u00a0-seg\u00fan nos advierte Shon, nuestro gu\u00eda y ch\u00f3fer- \u00a0de no hacerlo ahora ya no habr\u00e1 otra oportunidad hasta llegar a Mandalay. Mientras comemos llega un coche con dos nativos y una pareja de turistas: paran, miran, arrancan y se marchan. Unos metros mas adelante dan la vuelta, vuelven a parar y&#8230;.. finalmente se bajan. El ch\u00f3fer y el otro birmano, presumiblemente el gu\u00eda de la pareja de turistas, entran y piden de comer. Los dos extranjeros se sientan sobre unas rocas que hay al lado de la carreteta, sacan unos bocadillos y se ponen a <em>saborear la rica cocina birmana.<\/em>\u00a0(?).<\/p>\n<blockquote><p><strong>El olor a rancio que desprenden las estancadas aguas de los canales que recorren esta parte de la cuidad, invaden la atm\u00f3sfera&#8230;..<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>Sobre las cinco de la tarde nos encontramos inmersos en los suburbios de Mandalay. \u00a0El olor a rancio que desprenden las estancadas aguas de los canales que recorren esta parte de la ciudad, invaden la atm\u00f3sfera como queriendo denunciar ante los visitantes el abandono a que los tienen sometidos las autoridades municipales.<\/p>\n<p>Madalay fue a partir de \u00a01857 la capital de Burma, despu\u00e9s de haberle arrebatado dicho honor a Bagan, honor que a su vez le fue arrancado por Yang\u00f3n en el a\u00f1o 1885 cuando los colonizadores brit\u00e1nicos vencieron al rey Thibaw, sucesor de Mindon Min, fundador de la ciudad. Como consecuencia de esta derrota la ciudad pas\u00f3 a llamarse Fort Dufferin <span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>(tan depredador era el colonialismo ingles que incluso pretend\u00eda borrar de la memoria de los pueblos sus top\u00f3nimos mas ancestrales.)<\/strong><\/span>, hasta que en 1948 volvi\u00f3 a recuperar su antiguo nombre.<\/p>\n<figure id=\"attachment_530\" aria-describedby=\"caption-attachment-530\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Shwedagon.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-530 size-medium\" src=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Shwedagon-300x210.jpg\" alt=\"Shwedagon\" width=\"300\" height=\"210\" srcset=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Shwedagon-300x210.jpg 300w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Shwedagon-768x537.jpg 768w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Shwedagon-1024x715.jpg 1024w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Shwedagon.jpg 1168w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-530\" class=\"wp-caption-text\">Mandalay es uno de los grandes cetros del budismo en Burma.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de sus pagodas lo que realmente llama la atenci\u00f3n de esta ciudad, de un mill\u00f3n de habitantes, es su fortaleza; ubicada en el centro de la misma. Este cuadrado perfecto rodeado de un foso de diez metros de ancho, solo puede ser salvado por los cuatro puentes que dan acceso a las cuatro \u00fanicas entradas que franquean la inmensa muralla de piedra roja que protege el recinto, inmediatamente despu\u00e9s del foso.<\/p>\n<p>El \u00e1rea que ocupa esta inmensa fortificaci\u00f3n es de 2 X 2 kil\u00f3matros. \u00a0En su interior existen: campos de labranza, huertos, inmensos jardines, caballerizas, y todo tipo de talleres para que los artesanos cubriesen \u00a0&#8211; sin salir del recinto- \u00a0todas las necesidades de la realeza. En el interior de las murallas se cuentan m\u00faltiples palacios de madera de teka, mandados construir por el rey Mindon Min.<\/p>\n<figure id=\"attachment_524\" aria-describedby=\"caption-attachment-524\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Palacio.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-524 size-medium\" src=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Palacio-300x212.jpg\" alt=\"Palacio\" width=\"300\" height=\"212\" srcset=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Palacio-300x212.jpg 300w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Palacio-768x542.jpg 768w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Palacio-1024x723.jpg 1024w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Palacio.jpg 1179w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-524\" class=\"wp-caption-text\">Palacios de madera de teka.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Todo cuanto vemos hoy en d\u00eda de estos edificios es una replica de los originales, ya que los primitivos fueron reducidos a cenizas durante los combates que se desarrollaron aqu\u00ed entre las tropas brit\u00e1nicas y las japonesas, en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La ciudad hist\u00f3rica est\u00e1, urban\u00edsticamente bien trazada. Su estaci\u00f3n de ferrocarril recibe a los pasajeros que llegan a ella por tren en el mismo coraz\u00f3n \u00a0de la ciudad. No sucede lo mismo con el acceso al r\u00edo, importante medio de comunicaci\u00f3n con el resto del pa\u00eds, el cual se encuentra en p\u00e9simas condiciones. A los barcos hay que llegar a trav\u00e9s de un lodazal y subir a los mismos por unos tablones, colocados de cualquier manera, entre el suelo y la cubierta de las embarcaciones.<\/p>\n<p>Fue uno de estos paquebotes el que nos traslad\u00f3, r\u00edo arriba, hasta el cercano pueblo de Ning\u00fan, donde lo m\u00e1s relevante de todo es pagar los tres dolares que debes hacer efectivos a la hora de sacar los pasajes si quieres que te dejen subir a \u00e9l.<\/p>\n<p>Sin embargo, fue en este lugar donde hemos vivido una de las an\u00e9cdotas que mas nos han impactado en el transcurso de este viaje.<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s poner pi\u00e9 en tierra en Ning\u00fan, nos aborda una legi\u00f3n de vendedores y presuntos gu\u00edas, ofert\u00e1ndonos cada uno de ellos lo mejor que pose\u00eda.<\/p>\n<blockquote><p><strong>Entre todos ellos se destaca una ni\u00f1a, de once a\u00f1os, seg\u00fan nos cuenta ella misma, algo mas tarde.<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p>Entre todos ellos se destaca una ni\u00f1a, de once a\u00f1os, seg\u00fan nos cuenta ella misma, algo m\u00e1s tarde. Con ese candor que solo da la ni\u00f1ez, trata de vendernos; postales, collares, pulseras etc. Se presenta como Nu\u00e9 Nu\u00e9, pregunt\u00e1ndome como me llamo yo.<\/p>\n<p>Al decirle que mi nombre es <span style=\"text-decoration: underline;\">Paco<\/span>, ella repite una y otra vez&#8230;<strong> pato.\u00a0<\/strong>Disfon\u00eda totalmente comprensible en una ni\u00f1a, si tenemos en cuenta las grandes diferencias fon\u00e9ticas que debe haber entre su lengua y la nuestra. Al indicarle yo, por se\u00f1as, y ayudado por la voz onomotop\u00e9yica del pato, como me estaba llamando, se produce una situaci\u00f3n verdaderamente c\u00f3mica entre un adulto y una ni\u00f1a, ambos de pa\u00edses tan dispares como puedan ser Espa\u00f1a y Birmania. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Ella, a pesar de todo, no ceja en su empe\u00f1o, que no es otro que vender su mercanc\u00eda.<\/p>\n<figure id=\"attachment_532\" aria-describedby=\"caption-attachment-532\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Sol-de-Mandalai.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-532 size-medium\" src=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Sol-de-Mandalai-300x210.jpg\" alt=\"Sol de Mandalai\" width=\"300\" height=\"210\" srcset=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Sol-de-Mandalai-300x210.jpg 300w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Sol-de-Mandalai-768x537.jpg 768w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Sol-de-Mandalai-1024x715.jpg 1024w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/Sol-de-Mandalai.jpg 1168w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-532\" class=\"wp-caption-text\">Puesta de sol en Mandalay.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Le explicamos que debido al largo viaje que estamos realizando, nos es imposible ir comprando todo cuanto nos ofrecen. Intentamos darle 500 Kyats, los cuales rechaza. Despu\u00e9s de mucho insistir los acepta y se aleja de nosotros.<\/p>\n<p>Cual ser\u00eda nuestra sorpresa, cuando al volver \u00a0-de los lugares arqueol\u00f3gicos que hab\u00edamos estado visitando-, \u00a0para tomar el barco que nos llevar\u00eda de nuevo a Mandalay, nos estaba esperando para devolvernos el dinero que le hab\u00edamos dado, e insistir en vendernos algo de lo que portaba.<\/p>\n<p>L\u00f3gicamente, ante tal situaci\u00f3n, ya no pod\u00edamos negarnos a comprarle algo. Nos quedamos con unas pulsera por 1.500 Kyats (1.50 \u20ac), con lo que se mostr\u00f3 francamente feliz y agradecida. Tan contenta estaba que insisti\u00f3 en acompa\u00f1arnos hasta la salida del barco.<\/p>\n<figure id=\"attachment_505\" aria-describedby=\"caption-attachment-505\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/La-ni\u00f1a-y-la-Coca-Cola.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-505 size-medium\" src=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/La-ni\u00f1a-y-la-Coca-Cola-300x210.jpg\" alt=\"La ni\u00f1a y la Coca Cola\" width=\"300\" height=\"210\" srcset=\"https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/La-ni\u00f1a-y-la-Coca-Cola-300x210.jpg 300w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/La-ni\u00f1a-y-la-Coca-Cola-768x537.jpg 768w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/La-ni\u00f1a-y-la-Coca-Cola-1024x715.jpg 1024w, https:\/\/www.pacovidal.es\/blog\/wp-content\/uploads\/2016\/03\/La-ni\u00f1a-y-la-Coca-Cola.jpg 1168w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-505\" class=\"wp-caption-text\">Nu\u00e9 Nu\u00e9, a la izquierda.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Mientras esper\u00e1bamos, nos sentamos a tomar unos refrescos. El que le compramos a ella, en lugar de tom\u00e1rselo, lo guard\u00f3 en el bolso donde portaba las mercancias. Nos mir\u00f3 y nos dijo que ten\u00eda un hermanito de cinco a\u00f1os y que el refresco era para \u00e9l.<\/p>\n<p><strong>Que nadie me pregunte en que lengua nos entend\u00edamos, porque no era en ninguna en concreto. Tal vez fuese en la m\u00e1s hermosa de todas las lenguas. Aquella que no necesita de reglas ni normas. Aquella que no entiende de razas ni edades. \u00a1 La lengua de querer y desear entenderse!.<\/strong><\/p>\n<p>Nu\u00e9 Nu\u00e9 hablaba, no m\u00e1s de, ocho o diez palabras en ingl\u00e9s. En espa\u00f1ol solo sab\u00eda decir: <em>\u00abTu guapo\u00bb.\u00a0<\/em>Pero no lo empleaba en el sentido banal de la palabra. Me lo repet\u00eda reiteradas veces, con un sentido que significaba agradecimiento profundo por saberse comprendida y respetada.<\/p>\n<p>Momentos antes de zarpar el barco, sac\u00f3 un trozo de papel, donde puso su nombre y direcci\u00f3n y dirigi\u00e9ndose a nosotros dec\u00eda: \u00abTomorrow\u00bb y seguidamente, con se\u00f1as, se hac\u00eda entender perfectamente. Empleaba la palabra \u00abTomorrow\u00bb (ma\u00f1ana) como futuro, queriendo decir que al volver a casa le envi\u00e1semos la fotograf\u00eda que le hab\u00edamos hecho momentos antes.<\/p>\n<p>Esto es lo grande, y a la vez lo triste, del viajar. En cada rinc\u00f3n del mundo donde se queda un ser humano, ni\u00f1a o anciano, hombre o mujer, blanco o cobriza, dirigi\u00e9ndonos un adios, se queda algo nuestro. Mientras, nosotros, continuamos nuestro divagar, en busca de un nuevo encuentro del que aprender, y del que contar , a quien quiera o\u00edrnos, o tenga tiempo para leernos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Paco Vidal<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(Por tierras birmanas V) Entre aldeas monta\u00f1esas Pindaya, tranquila y apacible ciudad, con un lago que la separa de la cueva que la ha hecho mundialmente famosa, la abandon\u00e1mos sobre las diez de la ma\u00f1ana para dirigirnos a Mandalay. 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